Mendigo Disciplinado


Ricardo está en el bar, tomando una cerveza y jugando baraja con los amigos cuando de repente un mendigo, todo andrajoso, con la barba enorme, viene a hablar con él:

- Por favor… ¡Me paga un café!

- ¡Desde luego! - dice Ricardo, muy bondadoso - ¿Quiere una cerveza también?

- No, gracias… ¡Yo no bebo! ¡Solo quiero el café mismo!

- ¡Entonces sienta ahí! - insiste Ricardo - ¡Vamos a jugar baraja con la gente!

- Yo también no juego - dice el mendigo - ¡Solo quiero el cafecito mismo!

- ¡Entonces fumate un cigarrillo!

- Yo también no fumo… ¡Solo quiero el cafecito!

- ¡Ya sé! - dice Ricardo - ¡Vamos a allá a mi casa y tomas el café de mi mujer, qué es una delicia!

- ¡Eso yo acepto! - dice el mendigo, sonreiendo.

Llegando a casa, a Ricardo le forman tremendo peo:

- ¿por qué trajiste ese mendigo aquí? ¿Eres loco?

- ¡Es solo para mostrarte cómo se queda un hombre qué no bebe, no juega y no fuma!

Entradas similares

Cerrado

No se permiten nuevos comentarios