Sentir que la memoria ha caducado,
que no hay recuerdos bellos previos a ti.
Una manifestación de sentires renovados,
renacido ese mismo dÃa en que te conocÃ.
Haces tu aparición en la escena de mi vida,
asumiendo, sin saberlo, el rol protagonista;
desplegando radiante resplandor de estrellas,
impetuosamente suave, mágicamente bella.
A sabiendas que el amor tiene único dueño:
aquel, que se lanza en pos de ese sueño
de adoración sublime como única premisa,
para quien haya obrado el singular milagro
de despertar a un pobre corazón de su letargo
con el mágico beso del brillo de su sonrisa.
Seguir leyendo…