Lujuria III

La domadora posa todo su cuerpo sobre esa inquieta fiera dominada con gran poder toma con su mano el duro miembro acariciando todo su ser muy lento lo coloca en los labios de sus entrañas donde habrá de desaparecer a ritmo de gemidos ambos se dejan poseer por la tormenta de un mar sin calma.
Milenarios artes y creencias afloran en una diversidad de posiciones placenteras ahora son el uno del otro luchando por la conquista del mas preciado bien común múltiples orgasmos conducen a ella a una felicidad que no posee barreras es hora de llevarlo a los lÃmites inexplorados de la desconocida emoción.
Lujuriosas palabras y muy ocultos deseos e inhibiciones han sido liberadas ambos yacen fundidos en un ardiente abrazo sobre la arena del divino combate a universos fantásticos de placer y deseo sus almas por horas fueron llevadas sonrÃen entre pÃcaras mirandas pues saben la guerra no tardará en volverse a iniciar.
Escrito hace 2 años, 1 mes
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Caramba Leo…que erotismo…