Noviembre 30, 2005
Cuando nos pagan con la misma moneda
Cuando Juan recibi贸 su sueldo, en dinero efectivo, como siempre lo hac铆a el primer d铆a de cada mes, cont贸 cuidadosamente los billetes, uno a uno, agudizando sus ojos y untando el dedo con saliva para despegar con fuerza los billetes.
Se sorprendi贸 al percatarse que le hab铆an dado 100 d贸lares m谩s de lo que correspond铆a. Mir贸 al contador de reojo para asegurarse que no lo hab铆a notado, r谩pidamente firm贸 el recibo, se guard贸 el dinero dentro del bolsillo y sali贸 del sitio con la mayor rapidez y discreci贸n posibles, aguant谩ndose, con esfuerzo, las ganas de saltar de la dicha.
Todo qued贸 as铆.
El primer d铆a del mes siguiente hizo la fila y extendi贸 la mano para recibir el pago.
Se sorprendi贸 al percatarse que le hab铆an dado 100 d贸lares m谩s de lo que correspond铆a. Mir贸 al contador de reojo para asegurarse que no lo hab铆a notado, r谩pidamente firm贸 el recibo, se guard贸 el dinero dentro del bolsillo y sali贸 del sitio con la mayor rapidez y discreci贸n posibles, aguant谩ndose, con esfuerzo, las ganas de saltar de la dicha.
Todo qued贸 as铆.
El primer d铆a del mes siguiente hizo la fila y extendi贸 la mano para recibir el pago.
La rutina se repiti贸 y al contar los billetes, not贸 que faltaban 100 d贸lares.
Alz贸 la cabeza y clav贸 su mirada y muy serio le dijo al cajero:
– Señor, disculpe, faltan 100 d贸lares.
El cajero respondi贸:
– ¿Recuerda que el mes pasado le dimos 100 d贸lares m谩s y usted no dijo nada?
– S铆, claro -contest贸 Juan con seguridad-, es que uno perdona un error, pero dos ya son demasiados.
………
Escrito hace 4 años, 3 meses

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